El cáncer de mama es el más común entre mujeres en los Estados Unidos, después del cáncer de piel. Aproximadamente es el 30% (1 de cada 3) de todos los cánceres femeninos de cada año. Incluso, según estadísticas, aproximadamente 1 de cada 8 mujeres en Estados Unidos (13%) desarrollará un cáncer de mamá en algún momento de su vida.
Se trata de una enfermedad de la glándula mamaria, que ocurre cuando las células crecen y se multiplican atípicamente. Debido a esto, crecen y generan el tumor. Si bien es más frecuente en mujeres, también puede afectar a hombres.
Por eso, es muy importante conocer las mejores prácticas de prevención, factores de riesgo y síntomas. Así se puede detectar en etapas tempranas y se puede vencer este padecimiento.
La prevención del cáncer de mama empieza con hábitos saludables, como actividad física y limitar el consumo de alcohol y tabaco. Vamos a ver las principales acciones para reducir el riesgo de padecer esta enfermedad:
Lo ideal es no beber alcohol, pero si se hace, se debe hacer con moderación.
Cuanto más alcohol se consume, mayor es el riesgo de padecer cáncer de mama. Como normal general, las mujeres no tendrían que beber más de una copa al día.
Incluso, pequeñas cantidades pueden incrementar el riesgo, por lo que se debe ser cuidadoso en este aspecto.
Está demostrado que se puede disminuir hasta en un 18% el riesgo de padecer cáncer a través de un peso saludable, es decir, tener un IMC entre 18.5 y 24.9.
Esto se debe a que la acumulación de grasa produce hormonas como el estrógeno, inflamación permanente y un aumento en la presencia de insulina, promoviendo el crecimiento y la reproducción celular, lo que incrementa la probabilidad de aparición de cáncer de mamá.
Si requieres bajar de peso, busca ayuda profesional para que te guíe sobre cómo lograrlo y tener una vida más saludable.
La actividad física es clave para mantener un peso saludable.
Lo recomendable es hacer al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana o, en su defecto, 75 minutos de ejercicio intenso, pues ayuda a que el corazón bombee.
Puedes empezar con caminatas, andar en bicicleta, correr, nadar, jugar algún deporte, lo que sea que te guste para estar en mejor forma.
Si tienes un bebé, la lactancia puede ser muy importante para prevenir el cáncer de mama. De acuerdo con el Centro Médico ABC, ayuda a reducir un 5% por cada 12 meses que una mujer amamante.
Esto se debe a que disminuye la exposición de la madre a hormonas como el estrógeno y promueve cambios en el tejido mamario.
Asimismo, durante la lactancia, los ciclos menstruales se suspenden, suprimiendo temporalmente la producción de progesterona y la maduración de las células mamarias puede ayudar a eliminar las células con ADN dañado.
Los chequeos médicos periódicos son esenciales para detectar en etapas tempranas cualquier anomalía en el tejido mamario. Con estas revisiones no solo se identifican alteraciones, sino que se siguen de cerca los factores de riesgo.
En este sentido, contar con un seguro de salud facilita este proceso, pues puedes acceder a consultas preventivas, mastografías, ultrasonidos y estudios complementarios sin que el precio sea un obstáculo.
Realizar estas revisiones de manera regular, con acompañamiento médico y con el respaldo de una póliza, ofrece tranquilidad y una oportunidad real de cuidar el bienestar a largo plazo.
|
Tipo |
Dónde se origina |
Invasivo o no |
Agresividad |
Particularidades |
|
Carcinoma ductal in situ (CDIS) |
Conductos mamarios |
No invasivo |
Baja |
No se extiende a tejidos cercanos; suele detectarse temprano. |
|
Carcinoma ductal invasivo (CDI) |
Conductos mamarios |
Invasivo |
Variable |
Es el más común; puede diseminarse al tejido mamario y ganglios. |
|
Cáncer de mama inflamatorio (CMI) |
Tejido mamario |
Invasivo |
Alta |
No forma bulto; causa enrojecimiento, hinchazón y calor en la piel. |
|
Carcinoma lobulillar in situ (CLIS) |
Lobulillos |
No invasivo |
Baja |
Indica riesgo elevado de desarrollar cáncer en ambas mamas. |
|
Carcinoma lobulillar invasivo (CLI) |
Lobulillos |
Invasivo |
Media |
Puede propagarse de forma difusa, dificultando su detección temprana. |
|
Carcinoma mucinoso |
Tejido mamario |
Invasivo |
Baja |
Tumor poco común y de crecimiento lento, frecuente en mujeres mayores. |
|
Cáncer de mama metaplásico |
Tejido mamario |
Invasivo |
Alta |
Raro; puede contener varios tipos de células y crecer rápidamente. |
|
Angiosarcoma |
Vasos sanguíneos del tejido mamario |
Invasivo |
Alta |
Puede aparecer tras radioterapia previa; poco frecuente. |
|
Tumor filodes |
Tejido conjuntivo de la mama |
Puede ser benigno o maligno |
Variable |
Crece rápido; incluso los benignos pueden causar problemas si no se retiran. |
|
Enfermedad de Paget |
Pezón y areola |
Invasivo en muchos casos |
Media |
Suele iniciar como cambios en la piel del pezón; puede coexistir con tumores internos. |
Si bien se desconoce la causa de este tipo de cáncer, hay varios factores que pueden influir para que la enfermedad se desarrolle. Algunos de ellos son:
Es el principal factor de riesgo para padecer un cáncer de mama. A mayor edad, aumenta el riesgo.
Lo anterior se debe a que con los años, las células del cuerpo sufren cambios y pueden ir acumulando daños que incrementan las probabilidades de desarrollar cáncer.
Esto no quiere decir que las mujeres jóvenes estén exentas, pero sí que la probabilidad crece conforme avanza la vida.
Las hormonas femeninas, en especial los estrógenos, influyen de forma directa en el comportamiento del tejido mamario. Cuando se está en exposición a estas hormonas prolongadamente, el riesgo aumenta. Esto ocurre, por ejemplo, en estas situaciones:
Cuando hay historial de cáncer de mama en la familia, especialmente en madre, hermanas o hijas, el riesgo aumenta.
Esto no significa que sea inevitable, pero sí se debe llevar un mejor control médico para detectar anomalías de manera temprana.
Las mujeres que ya han sufrido de este padecimiento tienen mayor probabilidad de volver a desarrollarlo, aunque el tratamiento haya sido exitoso.
Asimismo, hay ciertas lesiones benignas, que pueden aumentar el riesgo de sufrir alteraciones en la estructura del tejido mamario. Por eso, debe haber controles periódicos para un correcto seguimiento.
Los senos con mayor densidad contienen más tejido glandular y menos tejido graso. Este tipo de mama, además de aumentar un poco el riesgo de cáncer, hace que sea un poco más complejo detectar anomalías en estudios como la mastografía.
Por ello, las mujeres con mayor densidad mamaria suelen requerir métodos complementarios, como resonancia o ultrasonido.
Dar a luz a un primer hijo después de los 30 años puede incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
Lo anterior, debido a que un retraso en el primer embarazo implica una exposición prolongada a hormonas como el estrógeno, aumentando el riesgo.
Vamos a ver algunos de los síntomas más comunes del cáncer de mama tanto en mujeres como en hombres para que estés alerta y puedas detectarlos de manera temprana:
Las opciones para el tratamiento del cáncer de mama depende de muchos factores: tumor, tamaño, si se ha propagado, las características de la persona, etc. Aun así, hay líneas terapéuticas que se suelen emplear para mejorar la calidad de vida durante el proceso.
Por lo general, es la primera opción en la mayoría de casos. El objetivo es retirar el tumor y, de ser necesario, parte del tejido circundante. Hay dos enfoques principales:
Se emplean haces de alta energía para destruir las células cancerosas que pueden haber quedado después de la cirugía.
Es muy útil cuando se realiza una cirugía conservadora, para reducir el riesgo de que reaparezca el cáncer de mama.
Su aplicación es localizada, es decir, actúa directamente sobre la zona a tratar con el objetivo de reducir nuevos brotes.
En la quimioterapia se recurre a medicamentos que circulan por el torrente sanguíneo con el fin de atacar células infectadas en diferentes partes del cuerpo. Se puede realizar:
Aunque los efectos secundarios pueden ser muy agresivos, los tratamientos actuales son más manejables y adaptables a las necesidades de las personas.
A través de la inmunoterapia, el sistema inmunológico es capaz de reconocer y atacar las células cancerígenas.
Se utiliza en determinados casos, en especial cuando el tumor presenta ciertas características, como alta expresión de PD-L1, es decir, que producen grandes cantidades de una proteína que puede suprimir el sistema inmunitario.
Cuidar la salud y prevenir el cáncer de mamá no solo implica estar atento a los síntomas, sino mantener una relación cercana con los factores de riesgo.
Al combinar hábitos saludables, revisiones periódicas y el apoyo de especialistas, es más probable detectar cambios a tiempo, teniendo un escenario más esperanzador sin importar la edad ni los antecedentes.
Además, contar con un seguro de salud facilita el acceso a estudios y consultas que, de otra forma, podrían posponerse.
Tener ese respaldo permite vivir el proceso con más calma y, sobre todo, con la certeza de que estás tomando decisiones informadas para proteger tu bienestar. En un tema tan sensible, ese acompañamiento se vuelve un aliado invaluable.
¡Logra esto y más de la mano de nuestros asesores expertos en EBA Insurances! Te guiarán para elegir el seguro que mejor se adapte a tu perfil y necesidades. ¡Ponte en contacto con nosotros!